La Alcazaba es la fortaleza árabe que domina el centro de Málaga, y una de las mejor conservadas de España. Se llega a pie desde Casa Beatas en unos diez minutos, casi en llano, por las calles del casco antiguo. Lo que me gusta aquí es que se leen veinte siglos de historia en una sola colina: un teatro romano abajo, un palacio-fortaleza árabe encima y el castillo de Gibralfaro en lo alto. Subes, y el tiempo sube contigo. Es, con la catedral, el monumento que recomiendo primero a nuestros huéspedes. Mi consejo de entrada: ven a primera hora, nada más abrir, o a última hora de la tarde para el atardecer sobre el puerto. Tendrás la fortaleza casi para ti.

El Teatro Romano, veinte siglos al pie de la fortaleza

Antes de entrar en la Alcazaba, te encuentras con el Teatro Romano, construido en el siglo I a. C., bajo Augusto. Estuvo enterrado durante siglos y no se redescubrió hasta 1951, justo bajo los muros árabes. La visita es gratuita y merece la pena. Los constructores musulmanes reutilizaron columnas y piedras romanas para levantar la fortaleza. Fíjate en los arcos de herradura de la entrada: se reconocen capiteles romanos, como si un monumento se hubiera tragado a otro.

Teatro Romano de Málaga al pie de la Alcazaba, teatro del siglo I antes de nuestra era

Qué ver dentro: patios, fuentes y vistas al puerto

Una vez pasadas las dobles murallas y las puertas en recodo, pensadas para frenar al enemigo, la Alcazaba se relaja. Se suceden los patios nazaríes, las albercas, el Patio de los Naranjos y el murmullo de las fuentes. En cada terraza, la vista se abre un poco más al puerto, los tejados y la plaza de toros. Es fresco, perfumado y sorprendentemente tranquilo para estar en pleno centro. Tómate tu tiempo: el encanto está en los rincones, los jardines y los miradores, más que en una sala concreta.

Arcos de herradura de la Alcazaba de Málaga, arquitectura árabe de las mejor conservadas de España

Alcazaba y Gibralfaro: la entrada combinada

Si tienes tiempo, coge la entrada combinada Alcazaba + Gibralfaro, más ventajosa que dos entradas por separado. El castillo de Gibralfaro se alza más arriba, en la misma colina. Antes los unía la Coracha, un camino entre dos murallas. Ese paso interior no está abierto al público hoy: para enlazar, se sube por fuera. Lleva buen calzado y agua, porque la vista desde el castillo compensa la subida. Cuenta hora y media larga para la Alcazaba sola, y media jornada tranquila si haces los dos monumentos sin prisa.

Horarios, precios y la entrada gratis del domingo

La Alcazaba abre todos los días: de 9 a 20 h en verano, de 9 a 18 h en invierno, con la última entrada una hora antes del cierre. La entrada es muy económica y, sobre todo: es gratis todos los domingos a partir de las 14 h, tanto la Alcazaba como el Gibralfaro. Es también la franja más concurrida: llega hacia las 13:45 para evitar la cola en las taquillas. Los precios y horarios cambian, así que comprueba las tarifas y la fecha de tu visita en la web oficial de los monumentos antes de ir.

Cómo subir y cuándo ir

Se entra por la Calle Alcazabilla, junto al Teatro Romano, y se sube dentro de las murallas por rampas suaves. Hay un ascensor público gratuito por la Calle Guillén Sotelo, pero suele estar fuera de servicio: no cuentes con él, pregunta allí mismo. Los días de mucho calor, la subida es llevadera a la sombra de los muros y los cipreses, pero ten agua a mano. Desde el hotel, todo se hace a pie. Y a dos pasos de la Alcazaba, no te pierdas el museo Picasso de Málaga. ¿Alguna duda sobre el itinerario o el orden de la visita? Escríbeme por WhatsApp, te oriento encantada.

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